domingo, 3 de agosto de 2008

Triac Radio Alternativa en Los Hornillos, Traslasierra, Cordoba, Argentina, Nota de Pablo Ramos

Triac Radio Alternativa en Los Hornillos, Traslasierra, Cordoba, Argentina. Nota de Pablo Ramos en la revista La Central de Córdoba Capital.
PODES ESCUCHAR LA TRIAC EN VIVO ATRAVEZ DE ESTA PÁGINA, CONECTA LOS PARLANTES, LAS CORNETAS Y DISFRUTA DE LA PRIMERA RADIO ALTERNATIVA DE ARGENTINA TRANSMITIENDO EN VIVO DESDE LOS HORNILLOS, TRASLASIERRA, CÓRDOBA.
Traslasierras comparte con Hurlingham algo más que la paternidad de Sumo: ambas son sedes de una emisora pionera en democratizar el aire, rockearlo y liberar las voces. El radiosaurio fundador relata su historia y explica la propuesta que agita el éter en el valle de los esdrújulos.
Las radios alternativas son al mismo tiempo una utopía y una realidad. Son deseo y sonidos. Desde los 80, la comunicación que apuesta por la diferencia, la experimentación y el cambio es terreno de polémicas y paradojas. Lo que se generó a partir de revistas como Cerdos y Peces y radios como La Tribu afectó el panorama de los medios y trastocó los hábitos de los públicos que fueron descubriendo esas experiencias. Desde la consagración mediática de algunos personajes vinculados en sus inicios a esta movida (Mario Pergolini con El Bulo de Merlín o Jorge Lanata con El Porteño), hasta la silenciosa derrota de proyectos desvirtuados o perdidos, sucedió de todo. Como cantaba La Sobrecarga en esos míticos y descarnados años, “donde nada pasa todo puede pasar”. Y pasa.
Radio de acción

Todos sabemos que en Traslasierras hay un gustito diferente al resto de los valles. Ese no se qué de peperina, burrito, montaña, y un misticismo regado de leyendas comechingonas y delirio cosmopolita en busca de paz. Algunos inquietos viajantes del dial, de paso por la zona, pueden haber sintonizado, entre las escasas ofertas radiofónicas locales, el 90.2. Tal vez se encontraron con Pink Floyd, Yes o el Genesis de Peter Gabriel, tan extraños y presentes. Y escucharon la voz de El Rufián Melancólico de Villa Dolores pregonando el apocalipsis now. Y si no lo hicieron, sepan que desde hace 10 años FM Triac, ahora asentada en Los Hornillos, inunda el valle con sonidos poderosos y universales. Y que en realidad la historia se remonta a tres décadas atrás, cuando hablar de radios alternativas era ciencia ficción.
Alter radio

Anoche una tormenta eléctrica dejó a la Triac fuera de onda. Pero el repuesto para el transmisor ya llega desde Córdoba en manos de Mario Ferrarece, un radiosaurio, que ahora toma la palabra: “El inicio fue sin darme cuenta. Mi viejo era técnico electrónico. Había grabadores y cosas extrañas en mi casa, frente a la plaza de Hurlingham. Empecé jugando. Vivía haciendo radio. Con mis compañeros de colegio después de tomar la leche nos poníamos a grabar con unos micrófonos. Todo muy precario. Mi viejo reparó unos equipos, un oscilador fonográfico. Tenía un alcance limitado pero lo podías escuchar desde el combinado de una vecina. En AM. Era una radio. Estaba terminando el secundario y me puse a armar mis equipos. Después me metí en la facultad de ingeniería. De una casa llegue a otra, a cinco cuadras y así. Pasaba música y mi viejo inventaba publicidades. Era una radio itinerante. La prendía cuando podía. Desde el 70 lo hice todos los años hasta el 76. Un fatídico aniversario de la masacre Trelew, yo estaba haciendo una prueba para transmitir desde exteriores. Mi viejo conectaba y yo hacía reportajes. Tuve la mala suerte de pasar por el club de los ingleses, donde Harguindeguy estaba jugando al polo. Yo ignoraba lo que estaba sucediendo. Me vieron unos tipos en un Falcon verde. Me encañonaron, me metieron en el auto y me llevaron donde estaba Harguindeguy Me iban a cepillar. Pero como mi viejo le arreglaba los equipos a la policía, el comisario fue a hablar y zafé. Desarmé todo. Y soñé que me moría durante varios meses”.
Aire libre

La oscura pesadilla de la dictadura empezó a desvanecerse a principios de los 80, dando espacio al exorcismo cultural que emergió a partir de las postergadas necesidades de reencontrase después de tanto silencio impuesto. “Mi radio volvió con la democracia –retoma ‘el Mariosaurio’–. Entonces se llamaba ‘Triac, la radio de Hurlingham’. Triac es un componente electrónico parecido al transmisor. Como me había quedado con un cagazo tremendo, armé una radio por cable. Así que solo sabían los que estaban conectados. Pero alguien me dijo que en Merlo había otra radio. Y sentí como un permiso de comunicar.
Pero nunca abandoné el formato inicial, que era pasar la música que me gustaba. No opté por la línea comunitaria o participativa. Hasta que me avasalló. Empezaron a golpear la puerta y me traían demos. Y mandamos varios programas que con el tiempo terminaron en las radios grandes. Era un crisol de tipos que querían comunicarse con ideas alucinantes. Me pasó por encima la necesidad de comunicación. Con otro valor agregado: el espectro estaba limpio, con 10 vatios recorrías 40 kilómetros. Llegaba a Morón, Palomar, San Isidro. Éramos alternativos pero con diferentes formatos. Estaban las radios más periodísticas, las que tenían todo un trabajo comunitario y las musicales, como la Triac”.
Modelo antimodelo

La historia ha sido relatada de muchas formas. Los sobrevivientes al colapso hiperinflacionario y la barbarie menemista quedaron diezmados y aislados. “Aquel movimiento terminó a fines de los ochenta –cuenta Mario– Las grandes corporaciones mediáticas nos querían barrer. Hacían denuncias y decomisos de equipos. Pero armamos un sistema de alerta para levantar los equipos antes de que llegara el camioncito. Después de eso se dieron cuenta de que no nos podían parar. Porque sacaban una y aparecían tres. Ahí se avivaron y dijeron ‘vamos a copiar ese modelo’. La desfachatez, la espontaneidad. Como veían que el modelo tenía tanta pegada, lo copiaron y lo mejoraron. Empezaron a dar noticias zonales, a trabajar con móviles y con un despliegue tecnológico impresionante. Y hoy siguen con ese modelo. Me siento responsable de no haber buscado otro modelo”, sincera Mario.
Abierto e interactivo

Pero la sintonía de Triac encontró un cauce estético en la simbiosis de una fórmula de radio rock Triac es un bicho radio que debe ser bienvenido en los monoteístas oyentes cordobeses. con selección musical anclada en los 60 y 70 y la presencia de los oyentes. “Es la interactividad. –explica Ferrarece– ¿Qué pasa si saco a los oyentes al aire? Libres, en lugar de poner a un tipo traduciendo. La gente haciendo radio desde su casa. Era Hurlingham como un gran estudio de radio. Y yo simplemente un medio. Cada teléfono un micrófono. Cuando me vine a vivir acá, a La Población, en el 98, opté por una radio sin locución. Puse la antena en un molino y arranqué. Quedó una Triac en Hurlingham. La de Córdoba la prendo por necesidad. Pero todavía ese modelo interactivo no está full. Empezaron a aparecer tipos que se ponen un seudónimo, y leen una poesía o hacen una denuncia. Usan la radio como un medio. Pero hay una manipulación, porque la objetividad no existe. Cuando llama un tipo y yo saco el llamado de contexto, es una manera incómoda de decir yo soy el que domina la radio. La premisa es que no corte, no cercene la comunicación de los oyentes. Hasta armo separadores con los llamados”. Pero el silencio de conductores se ha roto con las intervenciones mágicas de Alfredo Rosso, Andrea Prodan, Ludovica Squirru, y Antonio Birabent. Cualquier noche pueden tomar el aire de la Triac con programas fantasmas. Son invitados de lujo para viajar en el viento radiofónico.
Sin repetir y sin copiar

Triac es un bicho radio que debe ser bienvenido en los monoteístas oyentes cordobeses. Vale la oreja sintonizarla, aunque sea para preguntarse ¿qué onda esta radio? “¿Qué radio hago? No se qué radio hago –sincera Mario– Pero quisiera escaparle a ese modelo de locutor que repite lo que dicen los grandes medios. Me gusta escuchar mi radio. Tal vez sea jactancioso, pero es lo que me pasa. Escucho a los oyentes como si estuviera escuchando la radio de otro. Por ahí me dicen que podría abrir más el espectro musical, pero todavía no cayó eso”. Como todos los proyectos originados hace muchos años desde cierta contrarespuesta a los modelos estandarizados, Triac oscila entre mantener estandartes estéticos y éticos ya probados y abrirse a un nuevo proceso que dé cuentas de las enormes diferencias y las continuidades de la historia la historia de la radio y la cultura en este país.

Triac Radio Alternativa en Los Hornillos, Traslasierra, Cordoba, Argentina. Nota de Pablo Ramos en la revista La Central de Córdoba Capital.


PODES ESCUCHAR LA TRIAC EN VIVO ATRAVEZ DE ESTA PÁGINA, CONECTA LOS PARLANTES, LAS CORNETAS Y DISFRUTA DE LA PRIMERA RADIO ALTERNATIVA DE ARGENTINA TRANSMITIENDO EN VIVO DESDE LOS HORNILLOS, TRASLASIERRA, CÓRDOBA.

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